Tal vez te pasa esto: despiertas con dolor, avanzas el día con dolor y te acuestas con dolor. Te dices a ti mismo “es normal, ya se me va a pasar”. Pero no se pasa. Pasa una semana, un mes, incluso años. Y el dolor sigue ahí.
Aquí va la pregunta incómoda que muchas personas evitan: ¿y si ese dolor no es normal?
Este artículo existe para responder eso con claridad, sin exageraciones ni promesas mágicas. Vamos a explicarte qué es el dolor de espalda crónico, por qué no deberías normalizarlo y qué señales te está dando tu cuerpo cuando insiste en doler.
¿Qué es el dolor de espalda crónico?
El dolor de espalda crónico es aquel que dura más de 3 meses, aunque el origen inicial haya sido una contractura, una mala postura o una lesión puntual.
A diferencia del dolor agudo (que aparece y desaparece cuando el tejido sana), el dolor crónico:
- Persiste en el tiempo
- Puede variar en intensidad, pero no desaparece del todo
- Afecta el movimiento, el descanso y el estado de ánimo
No siempre significa que exista una lesión grave, pero sí indica que algo en tu cuerpo no está funcionando bien.
Por qué muchas personas normalizan el dolor de espalda crónico
Normalizar el dolor es más común de lo que parece. Estas son las razones más frecuentes:
“Trabajo sentado, es lógico que me duela”
El trabajo sedentario y el teletrabajo aumentan el riesgo de dolor lumbar y cervical. Pero que sea frecuente no significa que sea normal.
“A todos les duele la espalda”
El dolor generalizado no lo convierte en algo saludable. Muchas personas viven con dolor sin saber que existen soluciones efectivas y no invasivas.
“No tengo tiempo para tratarlo”
El problema es que el cuerpo cobra ese tiempo después, en forma de más dolor, rigidez y limitaciones.
Lo que realmente ocurre cuando ignoras el dolor
El cuerpo es claro cuando algo no está bien. El dolor es una señal, no un castigo.
Cuando el dolor de espalda crónico se ignora:
- El sistema nervioso se vuelve más sensible al dolor
- Los músculos se tensan como mecanismo de protección
- La movilidad se reduce
- El descanso empeora
- El estrés aumenta
Esto crea un círculo vicioso: dolor → tensión → menos movimiento → más dolor.
Dolor no siempre significa daño, pero sí desregulación
Este punto es clave y suele generar confusión.
Puedes tener dolor intenso sin una lesión grave visible en exámenes. Y también puedes tener daño estructural sin dolor.
En el dolor crónico, muchas veces el problema principal es:
- Mala coordinación muscular
- Falta de movilidad articular
- Sobrecarga repetida
- Sistema nervioso en estado de alerta constante
Por eso, solo “aguantar” el dolor no lo soluciona.
Señales de alerta que NO deberías normalizar
Presta atención si te identificas con una o más de estas situaciones:
- Dolor que dura más de 3 meses
- Rigidez al despertar que tarda mucho en desaparecer
- Dolor que empeora al estar sentado o de pie mucho tiempo
- Sensación de bloqueo o falta de movimiento
- Dolor que interfiere con el sueño
- Necesidad constante de analgésicos
Estas señales indican que el cuerpo necesita atención, no resignación.
El impacto real del dolor de espalda crónico en tu vida
Muchas personas subestiman cómo el dolor afecta su día a día.
El dolor de espalda crónico puede:
- Disminuir la concentración
- Aumentar la irritabilidad
- Generar cansancio constante
- Limitar actividades simples
- Afectar el estado de ánimo
La Organización Mundial de la Salud reconoce el dolor lumbar como una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial.
Fuente: www.who.int/
¿Por qué no deberías acostumbrarte al dolor?
Acostumbrarse al dolor no lo hace desaparecer. Solo enseña al cuerpo a vivir en un estado de tensión constante.
Desde la fisioterapia y las terapias corporales, sabemos que cuanto antes se aborda el dolor, mejores son los resultados.
Esperar años suele implicar:
- Recuperaciones más lentas
- Mayor rigidez
- Más dificultad para reeducar el movimiento
¿Qué enfoques ayudan realmente en el dolor crónico de espalda?
No existe una única solución, pero sí principios claros y respaldados:
Movimiento guiado
El movimiento correcto ayuda a reducir la sensibilidad al dolor y mejora la función.
Trabajo manual especializado
Terapias como la quiropraxia y la fisioterapia ayudan a restaurar movilidad y reducir tensión.
Regulación del sistema nervioso
El dolor crónico no es solo físico. Técnicas complementarias pueden ayudar a disminuir el estado de alerta del cuerpo.
Educación
Entender tu dolor reduce el miedo y mejora la recuperación.
Fuente: www.ncbi.nlm.nih.gov
Lo más importante: el dolor no es una debilidad
Sentir dolor no significa que tu cuerpo sea frágil. Significa que está pidiendo un cambio.
Escuchar el dolor a tiempo es una forma de autocuidado, no de exageración.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Busca orientación si:
- El dolor no mejora pese al descanso
- Limita tu vida diaria
- Se repite una y otra vez
- Sientes que ya lo normalizaste
Un abordaje integral puede marcar la diferencia entre convivir con dolor o recuperar bienestar.
Un mensaje final
El dolor de espalda crónico no es algo que debas aceptar como parte de tu vida. Tampoco necesitas vivir con miedo o resignación.
Existen enfoques seguros, no invasivos y basados en evidencia que pueden ayudarte a entender y abordar tu dolor.
Si sientes que este artículo habló de ti, no lo ignores.
En Casa Suyai trabajamos con un enfoque integral y personalizado para acompañarte en este proceso.
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